Al igual que sucedió y sucede en innumerables ciudades del mundo donde la multinacional UBER irrumpió ilegalmente para apropiarse del transporte de pasajeros de taxi, los taxistas de nuestro país reaccionamos defendiendo nuestra fuente de trabajo movilizándonos y exigiendo a las autoridades que cumplan con sus deberes de funcionarios públicos del área y expresen a esas “empresas” invasoras aplicándole sanciones ejemplificadoras.

Ahora bien, como ocurre en el reino del revés, los sancionados resultamos ser las víctimas, identificándose a más de mil taxistas que participaron de las movilizaciones a los que se le iban a labrar actas acusándolos de violar los artículos Nº 69 y Nº 78 del Código de Contravenciones.

Las entidades representativas de los titulares de taxis asumimos la responsabilidad en la organización de las protestas y en, un juicio abreviado, homologado por la Jueza Julia Correa, nos hicimos cargo de las multas fijadas en $ 70.000.

Advertimos, previnimos, informamos a los funcionarios gubernamentales y judiciales que no vamos a abandonar nuestra lucha que es justa en defensa de nuestra fuente de trabajo, contra el transporte ilegal que continúan prestando estos piratas del Siglo XXI.